¨Querido monstruo de las cavernas, estoy aquí, en el Atlántico. El alma de los muertos no va a ningún sitio, ¿verdad? Sólo puede volar para entrar en los vivos. Yo no quiero volar, solo pido quedarme contigo¨.
¨Esa noche te diste cuenta de que cuando se acaba la biología no se acaba todo. Nuestra alma tiene sentido en otra biología. Tú decías que al final no hay nada. Pues es al revés, vamos sumando. Morir llena, no vacía¨.