domingo, 24 de enero de 2010

Dentro de mi sueño hay una rave improvisada, en un plaza abandonada, llena de basura inorgánica y fogatas en cubos cilíndricos metálicos. Los edificios de alrededor cuentan historias de devastación y miseria. De pronto, toda la gente desaparece. Un hombre arapiento dibuja letras de humo en el aire. La gente vuelve a aparecer. Reconozco algunas caras. El escenario se torna algo menos dramático. Sigue habiendo miseria, azulejos despegados de las paredes esparcidos por el suelo. Un chico ajeno a la fiesta vaga alrededor de nosotros escuchando música. Lleva unos cascos gigantescos. Parece ensimismado dentro de un mundo no mejor que este. Un grupo de energúmenos buscan métodos de diversión alternativos, ya que parece que se cansan enseguida y no les satisface nada. Encadenan al muchacho y le amputan su miembro viril. No me puedo quitar de la mente las cadenas hechas de eslabones de hierro y la sangre esparcida por doquier. El ahora eunuco no se inmuta. Qué impotencia siento. Un compañero mío me relata la anécdota como si yo no la acabase de ver. Me acerco a una estantería, cojo un libro, lo ojeo, cojo otro, y otro y otro. En su interior sólo aparece el resumen del libro, despojados éstos de su contenido.

Quizás no es bueno acostarse escuchando Beautiful Maladies...

sábado, 16 de enero de 2010

Todos estamos preparado para todo hasta que nos toca afrontarlo.

viernes, 15 de enero de 2010

Enclaustrada


Si no fuera por él, no conocería el exterior. Todos los días venía a verla y le contaba noticias de fuera que la llenaban de júbilo. Sus besos y abrazos eran como ventanas hacia un mundo que jamás conocería.






Giró el pomo de la puerta. Ésta se abrió. La niña se asomó por ella. La calma y la quietud inundaban la calle. La niña puso un pie fuera, y luego el otro. El terreno parecía estable. Entonces, decidió salir a echar un vistazo. Caminó por los alrededores de la casa, sin alejarse mucho, por miedo a encontrar un fin a tan bonito escenario nunca antes inspeccionado por sus ojos.

lunes, 11 de enero de 2010

Flamenco Sketches



Anoche le escuché tocar. En otra vida debió ser saxo. No se explica sino cómo le puede arrancar palabras tan bellas... notas, qué más da, melodías que se cuelan dentro de uno, en definitiva, y te desgarran, para despues dejarte en los huesos de tu yo auténtico.

jueves, 7 de enero de 2010

No debemos permitir que alguien se aleje de nuestra presencia sin sentirse mejor y más feliz.

Madre Teresa de Calcuta
¡Es tan barato y sencillo ser feliz!